Ser junior en la era de la IA

El entrevistador me miró, soltó el ratón y dijo: "No sirves para esto."
Llevaba cinco minutos en la entrevista.
Cinco minutos. Sin VS Code, sin documentación, sin nada. Solo yo, las DevTools del navegador, jQuery (sí, jQuery, en julio de 2025) y un responsable de tecnología que decidió en el tiempo que tarda en hacerse un café que yo no valía para el sector.
Salí a la calle desorientado. Esa tarde me quedé dando vueltas a si de verdad había elegido bien. Si esos dos años de Grado Superior, madrugando para repartir paquetes por la mañana y yendo a clase por la tarde, habían servido de algo. Si el mercado me estaba diciendo algo que yo no quería escuchar.
Spoiler: no me estaba diciendo nada. O mejor dicho, me estaba diciendo algo, pero no lo que yo creía en ese momento.
Diez meses después estoy integrado en un equipo, trabajando en proyectos reales con Angular, y escribiendo esto para intentar que lo que yo aprendí a base de golpes le sirva a alguien que ahora mismo está donde yo estaba.
El diagnóstico fácil no te va a ayudar
Hay una narrativa muy cómoda circulando por LinkedIn estos últimos meses. La conoces. "Es que ahora las empresas piden dos años de experiencia para un puesto junior." "Es que la IA se está comiendo los puestos de entrada." "Es que el mercado está roto."
Y mira, parte de eso es verdad. El mercado para juniors está más competitivo que hace tres años. El nivel de exigencia ha subido. Eso es real.
Pero hay una trampa en quedarse solo con esa lectura: te convierte en víctima de algo que no puedes controlar, y eso paraliza y penaliza en la búsqueda de empleo. He visto perfiles muy buenos bloqueados en ese bucle, quejándose de que nadie les da una oportunidad. Pero a lo mejor, no te estás haciendo esta pregunta: ¿estoy compitiendo bien dentro de este mercado difícil?
El portfolio de siempre ya no diferencia
Hay una cosa que nadie dice en voz alta y yo lo voy a decir: si tu portfolio tiene un clon de cualquier aplicación famosa a nivel mundial, un gestor de tareas y una app del tiempo, el reclutador lleva viendo lo mismo desde las nueve de la mañana.
Esos proyectos están bien para aprender los fundamentos de una tecnología. Para eso son perfectos. Pero para diferenciarte del resto, no sirven. Porque el resto tiene exactamente lo mismo.
La pregunta que deberías hacerte es: ¿qué problema real tengo en mi vida que podría resolver con código? No hace falta que sea una startup. No hace falta que sea perfecto. Hace falta que sea tuyo, que tenga una historia detrás y que puedas contarla. "Hice esto porque me encontré con este problema, probé esto, fallé aquí, lo resolví así." Eso es lo que se queda en la cabeza de quien te está entrevistando.
Y sobre la IA: úsala. Por favor, úsala. Pero para aprender, no para copiar y pegar sin entender qué está pasando. Si le pides a Copilot, Claude Code, Codex, etc que te escriba una función y la metes en tu proyecto sin saber explicar qué hace línea a línea, eso se nota. Y en una entrevista técnica, se nota mucho.
La IA es una herramienta brutal para acelerar tu aprendizaje si la usas bien. Para explorar tecnologías que de otra manera tardarías semanas en entender, para depurar por qué algo falla cuando llevas dos horas mirando el mismo error, para entender patrones que en un tutorial no te explican del todo. Úsala para hacer preguntas que te darían vergüenza hacer en voz alta. Úsala para que te explique el mismo concepto de cinco maneras distintas hasta que una te encaje. Eso es aprender con IA. Eso sí multiplica.
También úsala para desarrollar ese proyecto que has tenido tanto tiempo en la cabeza, pero que has pensado: ‘yo solo/a no puedo hacerlo’. Ahora, en la era de los agentes de IA se te abre un abanico inmenso para poder desarrollar, aprovéchalo.
Lo que no multiplica es usarla como atajo para no pensar. El copy-paste sin cabeza no te va a salvar en una entrevista, y tampoco te va a salvar en tu primer mes de trabajo cuando alguien te pregunte por qué hiciste algo de una determinada manera. La IA no te va a quitar el trabajo, pero sí puede quitártelo alguien que la usa mejor que tú.
Equivócate. Vuelve a equivocarte. Entiende por qué. Eso es el proceso y no hay atajo.
Cómo busqué trabajo y lo que no estaba haciendo bien
Volviendo a julio. Después de la entrevista desastrosa que tuve, estaba cabreado. Pero el cabreo se me pasó antes de lo que esperaba, porque en el fondo sabía que esa empresa y yo no éramos compatibles. Alguien que te hace escribir jQuery sin documentación en las DevTools en 2025 no es el sitio donde vas a crecer.
Lo que sí me hizo pensar fue revisar cómo estaba enfocando la búsqueda.
Estaba aplicando a demasiadas cosas con el mismo CV. Mandaba candidaturas en masa esperando que el volumen supliera la precisión. No estaba leyendo bien las ofertas, no estaba adaptando nada, simplemente disparaba y esperaba. Y el verano es mala época además: el sector ralentiza, hay menos movimiento, muchas decisiones de contratación se posponen hasta septiembre. Así que, en vez de seguir golpeándome contra la misma pared, tomé una decisión: parar, respirar y usar ese tiempo muerto para llegar a septiembre con todo preparado.
Me puse a investigar de verdad cómo funcionan los procesos de selección. Qué miran los reclutadores en un CV y cuánto tiempo le dedican a cada uno. Qué formato funciona y cuál no. Cómo se lee una oferta de trabajo entre líneas para entender qué buscan realmente más allá de los requisitos escritos. Optimicé el CV, no "le di un repaso", sino que lo hice desde cero pensando en cada línea. Y sobre todo, empecé a ser mucho más selectivo: en vez de aplicar a cualquier cosa que dijera "junior frontend", elegía las ofertas donde de verdad encajaba y adaptaba la candidatura a cada una.
A finales de agosto vi una oferta de desarrollador frontend junior con Angular que encajaba con lo que yo quería. Optimicé el CV para esa oferta específicamente, apliqué, y en tres días estaba contratado. Llamada inicial, entrevista técnica, llamada de confirmación.
Tres días.
Después de meses. Tres días.
No fue suerte. Fue haber hecho el trabajo previo que no había hecho bien antes.
Lo que pesa en una entrevista y no aparece en ninguna guía
La parte técnica importa. Obviamente. Pero hay algo que importa igual o más y que casi nadie habla de ello: cómo te comportas cuando no sabes algo.
Cuando una empresa contrata a un junior, sabe que va a invertir tiempo en esa persona durante meses. La pregunta que se hace el entrevistador, aunque no la formule así, es: ¿me apetece tener a esta persona al lado mientras aprende? ¿Escucha? ¿Tiene criterio para saber cuándo preguntar y cuándo tirarse a la piscina?
Eso no se demuestra sabiendo de memoria la diferencia entre var, let y const. Se demuestra en cómo reaccionas cuando te atascas. Si cuando no sabes algo, te pones defensivo o te quedas en blanco, o si dices "esto no lo domino, pero el enfoque me recuerda a X y creo que podría llegar ahí en tal tiempo." La segunda respuesta transmite más que saber cualquier cosa de memoria.
Fui a entrevistas donde técnicamente lo hice mejor que en otras y no pasé. Y pasé en entrevistas donde me atasqué en algún punto. La diferencia era esa gestión de los momentos incómodos.
Para quien lleva meses en el bucle
No te voy a decir que creas en ti mismo porque eso solo no sirve. Te voy a decir algo más concreto.
Si llevas tiempo aplicando sin resultados, antes de concluir que el mercado está roto, hazte estas preguntas: ¿Estás aplicando a todo sin filtrar, o estás siendo selectivo y adaptando cada candidatura? ¿Tu LinkedIn está optimizado de verdad, o lo pusiste en marcha hace dos años y no lo has tocado? ¿Acudes a eventos del sector y te quedas a hacer networking? ¿Tienes algo que contar en una entrevista más allá de los proyectos de la carrera, del grado superior o del bootcamp? ¿Sabes hablar de cómo piensas, no solo de lo que sabes?
Cada rechazo duele. Cada candidatura ignorada sin feedback también. Lo entiendo perfectamente. Pero si consigues mirar cada ‘no’ como información en vez de como un veredicto, te mueves diferente. A mí me dijeron que no servía para esto en cinco minutos y hoy estoy escribiendo esto siendo parte del sector.
El mercado está difícil. Pero hay gente entrando. Y casi ninguno de los que entran son los que tienen el perfil más impresionante. Son los que entienden cómo funciona el juego, se preparan bien y no se rinden cuando las cosas no salen.
Eso es lo que yo hice. Y todavía sigo aprendiendo cada día, que es exactamente lo que quiero seguir haciendo.
¿Quieres saber un poco más sobre quién ha escrito este artículo? 👇
Frontend Software Engineer en Softtek. En sus ratos libres entrena atletismo de medio fondo en el club de su ciudad y desde hace unos meses, ciclismo de carretera. Le apasiona construir productos que solucionen problemas reales. También es padre a jornada completa, y eso, también es un trabajo.